Cuando queda tiempo para aburrirse, yo procuro aburrirme, porque el aburrimiento es una forma de descanso.
Juan Luis Cebrián (periodista y escritor español) 

No hace mucho, yo tenía mucho tiempo libre. Y cuando tienes mucho tiempo libre, tiendes a malgastarlo. Ahora no tengo tiempo libre. La tarea de mamá ocupa las 24 horas del día, 7 días a la semana. Y añoro esa sensación de aburrimiento…

Este blog tiene la intención de ser una ventanita al mundo, una forma de escaparme un rato de mi rutina; con suerte lo lograré una o dos veces por semana. Aunque no lo he creado para hablar de mi niño, es inevitable que siempre esté presente en estos posts, porque es el centro de mi existencia. Y no lo digo por la implicación emocional, sino por lo complicado que es hacer algo sin que él esté presente. Tengo que decir que no estoy agobiada con mi nueva situación de madre y esposa, cuidando de la casa y de mi niño. Es simplemente que, aunque haya tenido un hijo, sigo teniendo inquietudes.

Mi vida parece que se ha detenido en relación al mundo exterior. No hay tiempo para salir a cenar con los amigos (los buenos siguen viniendo a vernos), ni para ir de compras, ni para ver con tranquilidad una película, y ya no digamos para conseguir leer un libro. Pero mis neuronas siguen aquí. Y están vivitas y coleando. Necesitan algo de estímulo y por eso he creado mi blog. A ver si escribiendo un poco consigo que no se atrofien.

Ya se ha acabado mi tiempo por hoy. Mi vida me reclama… pero volveré.

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