La medicina solo puede curar enfermedades curables.
Proverbio chino

De verdad que no puedo más. Me he pasado casi una semana cuidando de mi niño más que nunca a causa de un potente resfriado. Eso significa no dormir toda la noche, aguantar sus llantos (mi niño casi nunca llora y no estoy muy acostumbrada), a sacarle los mocos (con su consiguiente irritación), a que no quiera comer,… En fin, un desastre.

Y el lunes, cuando parecía que el desastre iba a menos, llegó la catástrofe. Mi pequeña persona se encontró con que, de pronto, se le iban todas las fuerzas. Casi me voy al suelo, con el niño en brazos, del mareo y la debilidad. Esto eran las 12 del mediodía, y yo me había levantado bien, como todos los días. Una hora después me meto en la cama suplicando que a mi niño no le dé por llorar. Un rato después, y sin saber cómo, le dí de comer y lo acosté a hacer la siesta (bendita la siesta…). Y yo me metí en la cama tan débil que no era capaz ni de salir a coger el móvil, ni siquiera para ir al lavabo.

¡Qué sola me sentí en un momento cómo ese! Mi madre vive ahora en otro pueblo, y hacerla venir en transporte público es casi una tortura (por lo complicado). Mis suegros están jubilados, pero viven a 120 km. de aquí. Mi marido estaba trabajando, y no era cuestión de llamarlo (¿o sí?) porque debía volver en un par de horas (luego fueron más). Lo dicho, que si quiero que alguien me eche una mano tengo que recurrir a una tía de mi marido, y yo soy demasiado sufridora…

Pues eso (que a gusto que me estoy quedando), que me pasé todo el lunes en la cama (día y noche) con fiebre y dolor articular, y desde entonces funciono a medio gas. Me duele el cuerpo como si me hubiesen pegado una paliza, y la fiebre apareciendo según le da. Seguro que si voy al médico (al que no pienso ir) me dice que tengo un virus.

¿Os habéis fijado que cuando no saben exactamente lo que tienes siempre dicen que es un virus? Pero es que hasta ahí llego yo, que como bióloga, conozco bastante bien a los virus.

Besos de insomnio dolorido.

Anuncios