La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
Anónimo

Sí, tengo sueño, pero no puedo dormir. No, no ha vuelto el insomnio que padecí durante el embarazo. Ni es la niña despertándose por la noche. Simplemente son los problemas cotidianos a los que se enfrentan las madres (en soledad, debería añadir).

Me he pasado toda la semana cuidando a mis niños resfriados, estando yo también resfriada. Una semana muy entretenida, como podréis imaginar, llena de mocos, toses y estornudos. Y cuando por fin parece que el resfriado pasaba a mejor vida, ha llegado esta noche. Aquí estoy, sola en mi cama (mi marido se ha mudado a la otra habitación, que mañana madruga mucho), queriendo dormir. Pero no puedo, pues mis niños me están ofreciendo un verdadero concierto de tos. ¡Pobrecitos! Pero no me dejan dormir… y yo sigo teniendo sueño.

Anuncios