Con buenas palabras se puede negociar, pero para engrandecerse se requieren buenas obras.
Lao-Tsé (filósofo chino)

Así estamos los cuatro miembros de esta familia: resfriados. No nos libramos; en cuanto mi niño empieza a toser, yo empiezo a temblar… Es curioso, porque cuando nació mi hijo, hasta los seis meses no cogió su primer resfriado. Pero ahora la niña, que va a hacer cuatro meses, va por el segundo catarro. Y qué hay que decir de la mamá, que se apunta a coger todos los virus.

En fin, por suerte puedo estar quejándome de un poco de fiebre, flojera y mocos, haciendo conjunto con el resto de la familia, mientras en el mundo siguen pasando cosas horribles. Y no hace falta irnos muy lejos: los impresentables de ETA han vuelto a segar una vida. Y yo me quedo sin palabras.

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