Hasta la salud necesita descanso.
Anónimo

Sí, sí, ya lo habéis leído bien. Queda lejos el verano, el calor, todo el mundo de vacaciones. ¡Ahora nos toca a nosotros!

Pues sí, a mi marido le corresponden ahora sus tres semanas de vacaciones. Y pienso disfrutarlas todo lo que pueda. De momento, hoy he salido a cenar con unos amigos, ¡por primera vez sin los niños! Sólo han sido un par de horas, pero ya me tocaba, ya. Porque si mi marido necesita unas vacaciones en el trabajo, yo necesito unas vacaciones de mi vida.

No, no me quejo. Tengo todo lo que quiero. Pero la rutina me puede… con los niños pequeños ya no hay fines de semana, ni días especiales, ni casi vacaciones. Y la verdad es que necesito desconectar un poco. No como este verano, que fuimos una semana de vacaciones a casa de mis suegros; y eso que se portan muy bien, pero para mí eso no son vacaciones. Las verdaderas vacaciones las paso aquí, en mi casa, con mi familia. Bueno, y también haremos un pequeño viaje la última semana.

Eso es lo que me toca preparar ahora. No teníamos pensado hacer nada, porque ahora que yo no trabajo y con los dos niños se notan más los gastos. Pero surgió una oportunidad y la vamos a aprovechar. ¡Nos vamos de crucero! Eso sí, mis suegros se vienen con nosotros, o somos nosotros los que vamos con ellos, no lo sé. Ellos se apuntaron a través de una oferta para jubilados, y tuvimos la suerte de que nos dejaran ir por el mismo precio. No sé cómo irá, con un bebé y un terremoto de dos años y medio, pero tengo mucha ilusión, porque son nuestras primeras vacaciones los cuatro juntos.

Así que yo necesito un descanso, pero me temo que necesitaré más cuando volvamos de viaje… De momento iré haciendo listas para intentar no olvidarme nada en casa.

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