Todo vicio trae siempre su consiguiente excusa.
Publio Siro (escritor latino)

He vuelto. Ha sido una parada involuntaria y desesperante, pero todo ha vuelto a la normalidad.

El día dos nos quedamos sin internet, y comenzó la tortura. Todo va muy bien con las operadoras mientras no haya problemas. Pero esta vez había un fallo en la línea. Y nuestra compañía se tomaba su tiempo… Sólo necesitábamos que viniera un técnico a revisar la línea y detectar donde estaba el problema. Parece sencillo, ¿verdad? Pues para ellos no lo era. Después de casi dos semanas llamándoles casi a diario, nos dijeron que la avería era de Telefónica, y que eramos nosotros los que teníamos que llamar a Telefónica y solucionarlo. ¿Cómo? Así que después de un margen de un par de días, en los que no hubo noticias de nuestra compañía (Ya.com, por cierto), llamamos a Jazztel. Eso fue el domingo pasado, y ayer viernes ya teníamos línea.

Han sido unos días raros, no sólo sin internet, sino también sin línea de fijo. Y lo echaba de menos, lo echaba mucho de menos. No ha sido insufrible (no creo que lo mío con internet llegue al grado de adicción), pero sí desesperante. Pero aquí estamos de nuevo, esperemos que esta vez ningún cable roto estropee nuestra dicha.

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