Cuando llega la desgracia, nunca viene sola, sino a batallones.

William Shakespeare (dramaturgo, poeta y actor inglés)

Estos días es el boom mediático, pero no puedo dejar de sorprenderme por el desastre acontecido en el país del sol naciente. Yo me quedo sin palabras para describir esta catástrofe, pero las imágenes hablan por sí solas de la devastación que ha sufrido esta nación. No puedo ni imaginar por donde empezar entre tanto lodo, escombros y caos. Pero lo que me ha parecido más increíble aún es el comportamiento tan ejemplar de los japoneses.

Si sucediera alguna vez algo así (espero que no pase nunca) le estaríamos pisando el cuello al vecino para pasar por encima de él. En cambio allí, en medio de todo el desorden que ha provocado la naturaleza, las personas aguardan su turno ya sea para recibir agua potable, entrar en el supermercado a comprar provisiones o recibir cuidados médicos. Me admira ver tanto respeto.

Ojeando en Google noticias sobre la tragedia he topado con una iniativa que me parece preciosa. Una japonesa que vive en Madrid ha comenzado la tarea de reunir 1000 grullas de origami; son para pedir un deseo, una tradición japonesa, y podéis leer más en su blog. Aquí os dejo mi humilde aportación:

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