Estar en ocio muy prolongado, no es reposo, es pereza.
Lucio Anneo Séneca (filósofo romano)

No me acuerdo de la última vez que mi marido tuvo vacaciones en Semana Santa… creo que fue antes de tener al niño, o sea que ya quedaba lejos. A pesar de eso, tampoco ha tenido las vacaciones como todo el mundo, porque las cogió el día 12 y volvió a trabajar el sábado santo. Aún así, eso es mejor que nada.

Los primeros días fueron rutinarios, porque los niños seguían en el cole, pero con más tiempo libre. El viernes, en cuanto terminó el colegio, nos fuimos a Salou, a pasar unos días a casa de mis suegros, que estaban deseando ver a los niños. Aprovechamos mi marido y yo para ir al cine, y poca cosa más, porque me cogió un resfriado que, por lo menos, pude pasar encamada. Volvimos el martes, porque tenía revisión en el médico, y hemos estado disfrutando del tiempo libre y de nuestros hijos. ¡Incluso los llevamos al cine!

El sábado fue Sant Jordi, y a mi marido le tocó volver al trabajo. Este año me ha sorprendido muchísimo, porque me trajo una rosa preciosa y yo no me lo esperaba. Normalmente solemos salir a comprar el libro y la rosa (aunque normalmente sólo compramos libros, que a mí me gustan más), de ahí la sorpresa. Y por la tarde, como amenazaba lluvia y los niños recibieron su regalo, nos quedamos en casa y no le pude regalar su libro. Me lo guardo para un día cualquiera.

Y hoy hemos celebrado el día de la mona. Esta mañana me he dedicado a hacerla y luego me he ido con los niños a comer a casa de mis padres. Mi madre ha hecho pollo en salsa con patatas fritas (¡qué bueno!) y después hemos disfrutado todos del chocolate. La pena es que mi marido no ha podido venir, porque tenía turno de tarde, aunque le hemos guardado un trocito.

Mañana volvemos a la rutina, que ya se echa de menos.

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