Un comienzo no desaparece nunca, ni siquiera con un final.
Harry Mulisch (escritor holandés)

Los días empiezan a acortarse, empieza a refrescar y más o menos todo el mundo ha vuelto a la rutina. Y para los niños no iba a ser diferente…

Mañana comenzamos la adaptación en la guardería, para mi niña. A comenzar otra vez, esta vez con nueva clase y nueva profesora. ¡Se me hace mayor! Y ya no lleva pañal, ni de día (ha costado un poquito, pero al final lo hemos conseguido) ni de noche (esto hace sólo una semana, lo pidió ella y va muy bien). El martes empezará en horario completo, mientras mi niño también comienza las clases. Él sí que lo está deseando, volver a ver a sus compañeros y también a su profesora.

Mientras seguimos aprovechando el tiempo. La piscina va quedando poco a poco atrás (por aquí refresca por las noches y el agua va perdiendo calidez) así que mamá tiene que inventarse algo para pasar el rato. Pintamos, vemos alguna película y también intentamos algunas manualidades sencillas. Ayer cogimos las conchas de la playa y las aprovechamos para hacer una pecera (la idea no es mía, está cogida de aquí). Y aquí tenéis el resultado:

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