No pretendas que las cosas ocurran como tu quieres. Desea, más bien, que se produzcan tal como se producen, y serás feliz.
Epícteto de Frigia (filósofo griego)

Recogiendo adornos y descansando de las fiestas es lo que hace la mayoría de mortales cuando llega el día 7 de enero. O eso, o ir a las rebajas. Pero a mí me toca preparar la comida para la reunión familiar de mañana. Y es que, como ya comenté el año pasado, en esta casa las fiestas no se acaban hasta que celebramos el cumpleaños de mi marido.

En resumen, han sido unas buenas vacaciones. Mi marido ha podido cogerse unos días y hemos disfrutado de ellas. Los niños han recibido un montón de regalos, hemos comido mucho y el fin de año fue espectacular, ¿qué más se puede pedir? Aunque realmente me gusta mucho la Navidad, todos los años acabo muy cansada de la familia, las comidas y el follón navideño. Pero este año se me han hecho cortísimos estos días. Y aunque estoy cansada físicamente porque no hemos parado, no me puedo creer que el lunes vuelva todo a la normalidad. ¡Qué rápido que han pasado las vacaciones!

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